La poesía de Charles Baudelaire ocupa un lugar decisivo en el nacimiento de la sensibilidad moderna, confrontando al lector con una visión inquietante de la belleza, el deseo y la degradación. Las flores del mal, publicado en 1857, provocó un fuerte escándalo por su retrato del vicio, el erotismo y la angustia espiritual, hasta el punto de que varios poemas fueron censurados por las autoridades francesas.
En este libro, Baudelaire examina la tensión entre el anhelo de lo ideal y el peso del spleen, un profundo malestar existencial que atraviesa la obra. Sus versos transforman la ciudad, el pecado y la melancolía en imágenes de poderosa intensidad simbólica. Considerado precursor del simbolismo, Baudelaire propone una poesía ambigua y perturbadora, en la que el lector oscila entre el rechazo moral y la fascinación por una belleza nacida de lo oscuro.
