La señora Dalloway
La señora Dalloway es una de las obras fundamentales de Virginia Woolf y una de las novelas más representativas de la literatura modernista. Publicada en 1925, transcurre a lo largo de un único día en Londres y sigue a Clarissa Dalloway mientras se prepara para la fiesta que ofrecerá esa misma noche en su casa. A partir de sus pensamientos, recuerdos y encuentros, Woolf construye una narración en la que el presente y el pasado se entrelazan constantemente.
Mientras Clarissa recorre las calles de Londres, distintos personajes van entrando en la narración y sus experiencias se conectan de manera sutil. Entre ellos destaca Septimus Warren Smith, un veterano de la Primera Guerra Mundial que sufre las consecuencias de su experiencia bélica y cuya historia establece un profundo contraste con la vida aparentemente acomodada de Clarissa. Ambos personajes, separados por sus circunstancias, comparten una intensa conciencia de la muerte, la soledad y el paso del tiempo.
A través del monólogo interior y de una narración que se desplaza continuamente entre distintas conciencias, Woolf explora la memoria, la identidad, el deseo, la muerte y la fragilidad de las relaciones humanas. La novela también ofrece un retrato de la sociedad londinense de la posguerra y de las convenciones sociales que condicionan la vida de sus personajes.
Más que centrarse en los acontecimientos, La señora Dalloway convierte los pensamientos, recuerdos y emociones de sus personajes en el verdadero centro de la narración. Woolf transforma así un día aparentemente ordinario en una profunda exploración de la experiencia interior y de la complejidad de la vida humana.



