El cuento de la criada
El cuento de la criada presenta la República de Gilead, un régimen teocrático que ha sustituido al antiguo gobierno de Estados Unidos y que somete a las mujeres a un estricto sistema de control social. En una sociedad marcada por una grave crisis de fertilidad, las mujeres que conservan la capacidad de tener hijos son convertidas en Criadas y destinadas a procrear para las familias de las élites.
La historia está narrada por Defred, una Criada que vive en la casa de un Comandante y cuya identidad y libertad han sido reducidas a su función reproductiva. Mientras cumple las normas de Gilead, recuerda su vida anterior, a su hija y a su marido, y reconstruye mentalmente el proceso mediante el cual perdió su libertad y fue separada de las personas que quería.
A través de la experiencia de Defred, Atwood explora el poder, la opresión, el control del cuerpo, la pérdida de identidad y la resistencia individual. La novela muestra también cómo un sistema de dominación puede transformar las relaciones personales y utilizar las normas sociales, la religión y el lenguaje para controlar la vida de sus ciudadanos.
Con una narración íntima y marcada por los recuerdos de la protagonista, El cuento de la criada combina distopía y crítica social para reflexionar sobre la libertad, los derechos de las mujeres y las consecuencias de permitir que el poder político y religioso controle la vida privada.



