La trama de Los cuentos de Canterbury se despliega en el contexto de una peregrinación al santuario de Canterbury, destinada a rendir homenaje a Santo Tomás Becket. La variedad de personajes que participan en esta peregrinación refleja distintas capas de la sociedad medieval. La narrativa está impregnada de una sutil ironía que se manifiesta a través de la mezcla de sátira y humor, creando una obra rica en matices.
Además de las tramas entrelazadas, Chaucer sorprende al lector con declaraciones intrigantes relacionadas con la astronomía, la medicina y la alquimia. Estas observaciones, a pesar de su aparente simplicidad, han sido objeto de estudio serio por parte de especialistas en estas disciplinas, agregando una dimensión adicional de profundidad y complejidad a la obra.
